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Proyectos guiados

Rediseña tu menú o lista de precios

primerizo1 hora

Tu menú o tu lista de precios es el vendedor que trabaja cuando tú no estás viendo. Y muchos llevan años sin una revisada: nombres que solo tú entiendes, descripciones que no dicen nada, productos estrella escondidos hasta abajo. En una hora vas a rediseñarlo con IA, usando tu menú real, no uno de ejemplo.

Qué vas a lograr

Hoy tienes un menú o lista de precios que creció a parches. Al terminar vas a tener una versión nueva: descripciones cortas que antojan o explican el beneficio, categorías con lógica, tus productos importantes donde sí se ven, y un archivo limpio listo para mandarle al diseñador o pasarlo a Canva.

Lo que necesitas

  • Una cuenta gratuita de IA: ChatGPT, Claude o Gemini.
  • Tu menú o lista de precios actual, tal como lo ve tu cliente. Foto, PDF o escrito a mano: como esté.
  • Saber cuáles son tus 3 productos más vendidos y cuáles casi nadie pide.
  • 1 hora.

Paso a paso

1. Pon tu menú frente a la IA y pide un diagnóstico honesto

Primero transcribe tu menú al chat (si tu herramienta lee fotos, súbela y pídele que la transcriba; revisa que los precios queden bien). Y ahora sí, el diagnóstico:

CONTEXTO: Tengo [tipo de negocio: taquería, estética, despacho, taller...] en [ciudad]. Te pego mi menú / lista de precios tal como está hoy, con los mismos textos que ve mi cliente. Mis tres productos más vendidos son [X, Y, Z] y los que casi nadie pide son [A, B].

TAREA: Hazme un diagnóstico honesto como si fueras un cliente que lo ve por primera vez: qué no se entiende, qué nombres confunden, qué descripciones no dicen nada y qué cuesta trabajo encontrar. Todavía no me des soluciones, solo el diagnóstico.

FORMATO: Lista de problemas, uno por línea, del más grave al más leve.

[Pega aquí tu menú o lista]

Qué esperar: una lista que va a doler tantito. Es normal: tú conoces tu menú de memoria y por eso ya no ves lo que confunde. Marca los 5 problemas que más te resuenen; esos vamos a atacar.

2. Reescribe las descripciones

CONTEXTO: Este es mi menú y este fue el diagnóstico: [pega ambos]. Mi negocio se distingue por [lo que te hace diferente de verdad: receta de la abuela, entrega el mismo día, 15 años de experiencia...]. Mis clientes típicos son [quiénes son].

TAREA: Reescribe la descripción de cada producto en máximo dos líneas. Que se antoje o que se entienda el beneficio, usando solo cosas que son ciertas: nada de "el mejor de la ciudad" ni adjetivos vacíos como "delicioso" o "increíble". Si no conoces bien un producto, pregúntame en lugar de inventar.

FORMATO: Lista con el nombre del producto en negritas y su descripción debajo.

Qué esperar: varias descripciones que te van a gustar y otras que no suenan a ti. Para esas, dale contexto: "la número 4 es más casera de lo que suena, la hace mi mamá desde 2009". La segunda ronda casi siempre queda. La IA propone, tú decides: cada descripción la tienes que poder sostener de frente a un cliente.

3. Ordena y agrupa

CONTEXTO: Este es mi menú con las descripciones nuevas: [pégalo]. Mis más vendidos son [X, Y, Z] y me conviene que la gente los encuentre rápido. También manejo [combos, tamaños, promociones, si aplica].

TAREA: Propón la estructura del menú: en qué categorías agrupar, en qué orden van las categorías y qué productos destacar al inicio de cada una. Explícame en una línea el porqué de cada decisión, para que yo pueda estar o no de acuerdo.

FORMATO: El menú completo reorganizado, con una nota breve de justificación por categoría.

Qué esperar: un orden con lógica de cliente, no de cocina. Lee las justificaciones: si una no te convence por algo que la IA no sabe de tu negocio ("los desayunos van primero porque el 70% de mi venta es antes de mediodía"), díselo y que reacomode.

4. Revisa la coherencia de los precios

Aquí una aclaración importante: la IA no conoce tus costos, tu renta ni tu margen. No le vas a preguntar cuánto cobrar. Le vas a pedir que vea tus precios con ojos de cliente.

CONTEXTO: Este es mi menú reorganizado, con precios: [pégalo]. Tú no conoces mis costos, así que no me digas cuánto cobrar: los precios los decido yo.

TAREA: Revisa la coherencia de los precios desde los ojos del cliente: saltos que se sienten raros entre productos parecidos, tamaños donde el grande no se ve como mejor opción, productos difíciles de comparar entre sí. Hazme preguntas si te falta contexto.

FORMATO: Lista de observaciones: producto, qué se ve raro y qué opciones tengo. Yo decido.

Qué esperar: observaciones, no órdenes. Algunas te van a hacer clic de inmediato ("el mediano y el grande cuestan casi lo mismo, nadie pide el mediano"). Toma las decisiones tú, con tus números en la mano, y ajusta el menú.

5. Arma la versión final

CONTEXTO: Ya quedó el contenido de mi menú con mis decisiones tomadas: [pega la versión final].

TAREA: Entrégame la versión limpia, lista para mandar a un diseñador o pasar a Canva: sin notas ni justificaciones, solo categorías, productos, descripciones y precios, en el orden que ya definimos.

FORMATO: Texto plano ordenado, con las categorías en mayúsculas.

Qué esperar: tu menú nuevo, completo, en un solo bloque. Guárdalo, mándalo al diseñador o ábrele una plantilla en Canva. La parte difícil —el contenido— ya está hecha.

Cómo saber que te quedó bien

  • Cada producto tiene nombre claro y descripción de máximo dos líneas, sin adjetivos vacíos.
  • Tus más vendidos están donde el ojo llega primero, no escondidos a media lista.
  • Cada descripción es verdad: la puedes sostener con el cliente enfrente.
  • El archivo final lo entiende un diseñador sin que le expliques nada por teléfono.

Si quieres ir más lejos

El menú es una pieza; tu negocio tiene diez más donde la IA ayuda: cotizaciones, seguimiento a clientes, respuestas de WhatsApp. Eso armamos completo en IA para tu Negocio. Y si quieres calar primero sin costo, empieza por el mini-taller Automatiza tu Semana.